4 CLAVES PARA UN NUEVO AÑO LLENO DE PROPÓSITO Y REALIZACIÓN PERSONAL



Si ya tienes la experiencia de proponerte objetivos a fin de año que luego al tercer día de año nuevo ya has dejado a un lado, sabrás lo frustrante que puede llegar a ser que pasen los años y todo siga más o menos igual.

Para que esta vez sea diferente, te traigo 4 claves que te ayudarán a que este año esté lleno de propósito y realización personal.




1. Establece una meta.

Aunque parezca aburrido y trillado el tema de las metas, he podido comprobar que es la única forma en que se consiguen sueños. Y lo que más cuesta es ponerse pero cuando lo vas haciendo, te inunda una sensación de bienestar y de haber aprovechado el tiempo que sin duda, no tiene precio.

Sin metas, nos quedamos a la deriva, dentro de un bucle repetitivo.
Reflexiona unos minutos y responde esta pregunta: ¿Qué te gustaría haber conseguido de aquí a diciembre del próximo año? De forma que cuando eches la vista hacia atrás, sientas que ha sido un gran año.

Anota tu respuesta y si es algo que realmente deseas y además, depende en su mayor parte de cuánto te involucres con ello, comprométete a conseguirlo.

Tener una meta clara nos da una dirección de hacia dónde ir, qué acciones tomar y la posibilidad de evaluar cada mes si nos vamos acercando a ella. Si es que sí, seguimos reforzando las medidas que estamos realizando y si es que no, podemos determinar nuevas medidas.

  • Recuerda: todas las grandes empresas tienen metas anuales, mensuales, semanales y diarias.Y tus verdaderos deseos son tu gran empresa de vida.


 2. Organiza cada mes, semana y día (crea un hábito realista)


 Marca en tu calendario fechas límites en las que te comprometas a conseguir cada uno de las micro-metas que te llevan al resultado deseado.

¿Para cuándo tienes que haber terminado o conseguido cada cosa? Apúntalo y luego acostúmbrate a revisar cada noche lo que ha sido tu jornada, dónde puedes mejorar y qué vas a hacer al día siguiente para que puedas cumplir con tu plazo.

  • Algo que a mí me ayuda mucho es ponerme alarmas. De esa manera, cuando suene, sé que tengo que me tengo que poner con tal o cual cosa. Sin una alarma, es fácil despistarse.
  • Revisa cada noche tus metas, para que las tengas siempre en cuenta.
 


3. Visualiza antes de dormir una escena en la que veas que ya conseguiste el resultado.

  • También puede servir decirte: "he conseguido...." o "estoy en..." (ya según cual sea tu meta, adaptas la frase) y sentirlo como si fuese verdad. El sentimiento es el secreto.

En mi experiencia, cuando hago esto, la inspiración me guía mucho. De pronto tomo decisiones que ni me había planteado y me doy cuenta cuán acertadas son. O me viene información necesaria, etc, etc.

Todo lo que hagas antes de dormir se graba fuertemente en tu subconsciente y pondrás tu mente y a la Ley de la Atracción de tu parte. Eso sí, tienes que ser constante y realizar las acciones que te corresponden.



4. Cuestiona tus creencias limitantes.

Esto es fun-da-men-tal.

Si tienes creencias tipo: "no puedo", "esto es difícil", "no lo conseguiré" "soy un desastre"... no llegarás muy lejos con este tipo de pensamientos. Tarde o temprano, tirarás la toalla.

Cuando noto que estoy postergando, que estoy haciendo cosas que en realidad no son tan importantes, que aplazo lo que en realidad desearía estar haciendo, me detengo a observar qué pensamiento me está haciendo actuar así.

Y siempre hay un pensamiento limitante. 

  • Pregúntate a ti mismo: ¿Por qué no quiero ponerme con esto ahora?

La última vez que me pasó el pensamiento era: "hacer esto es muy cansino".

Lo cuestioné y descubrí todo lo contrario:

- Que en realidad me cansaba antes de ponerme así que no era la actividad en sí lo que me agotaba, si no mis pensamientos sobre esa actividad.

- Que cuando me pongo con ella me siento súper bien y el tiempo se me pasa rapídisimo con lo cual no era verdad que fuese cansina.

- Y que es mucho más agotador para mí estar haciendo mil cosas con la sensación interna de estar haciendo lo que esquivo hacer.


Quizás contado así parece una tontería pero lo cierto es que cuando nos creemos un pensamiento no vemos nada más y todo se vuelve más complicado de lo que es. Al cuestionarlo, la mente se abre y nos damos cuenta que no era tan difícil ni tan tedioso.

Para que cobre sentido para ti, tienes que experimentarlo en tu caso concreto.

- ¿Y qué pasó cuando me lo cuestioné? (Aparte de darme cuenta de que el pensamiento no era tan verdad como creía que era) Justo después me puse fácilmente con mi actividad. ¡Y disfruté muchísimo! Incluso más que normalmente. Lo hice súper inspirada, di cambios que antes no veía ni se me habían ocurrido y que ahora hacían que me resultara más fácil de hacer .

  • Siempre que me cuestiono un pensamiento limitante, mi actitud cambia. Siento que me empodero, que consigo más energía, que me vuelvo a entusiasmar y que todo es mucho más fácil. Las mejores ideas emergen.

Por eso tenía que incluirte este punto que para mí es vital ;)



Dicho esto, llega el momento de desearte de todo corazón un maravilloso año nuevo donde cada día conectes más contigo, te ames y te permitas expresar al mundo la grandeza que vive en ti.


Con amor,

Dori Espejo


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