¿QUÉ ES LA RESISTENCIA EMOCIONAL? Y POR QUÉ ES IMPORTANTE QUE TE LIBERES DE ELLA


La resistencia es una negación interna hacia algo. Con frecuencia, detrás de ella, podemos descubrir miedos o deseos más profundos.


¿Cómo distinguir la resistencia?


Te propongo que pienses en algo que lleves tiempo queriendo hacer y no haces.

¿Qué sientes cuándo piensas que tienes que hacer eso (y no lo estás haciendo)? ¿Cómo lo describirías?

Es posible que sientas tensión, presión o como si tuvieras dentro de ti una roca que resiste a eso (la intensidad varía según la situación).

  • Normalmente los "tengo que..", "no tengo que..." o "debería", "no debería..." producen resistencias.

¿Te ha pasado alguna vez que cuánto más te has repetido que tienes que hacer algo, menos te has visto capaz de hacerlo?

  • También cuando una situación despierta en ti otras emociones como inseguridad, miedo, vas a sentir resistencia (negación) a ello.

La resistencia es la negación subconsciente a hacerlo. Bien porque aquello que "quieres hacer" -pero no haces-, te da de alguna forma miedo o bien porque en realidad -si profundizas en ti-, no es lo que quieres hacer.

También podemos distinguir la resistencia cuando mentalmente peleamos mucho con algo (no lo aceptamos tal como es).



Efectos de la resistencia

  • Produce bloqueo, tensión y hace que todo nos parezca más difícil de lo que en realidad es.
  • Supone un tremendo gasto de energía por la sensación de vivir contra una fuerte corriente. Si tienes resistencia, no fluyes
  • La resistencia es lo contrario a la aceptación y produce mucho dolor, sufrimiento
  • Te resta eficiencia en tus tareas.
  • No se puede tener resistencia y determinación al mismo tiempo. La última disuelve la primera. Por tanto, la resistencia te aleja de tus metas
  • Genera mucho sufrimiento cuando se extiende en el tiempo.


Beneficios de liberarte de la resistencia

  • Te da fluidez, ligereza. Sientes que todo es más fácil de lo que pensabas. 
  • Ahorras energía que puedes utilizar para ser más fructífero con tus propósitos. Ya no sientes que tienes que luchar. Es más fácil actuar, realizar acciones beneficiosas para ti y para los que te rodean.
  • Te ayuda a mantenerte más centrado mental y emocionalmente. Te vuelves más eficiente.
  • Eres más feliz, al disolver la sensación de lucha.
  • Te es más fácil alinearte con tus verdaderos propósitos. Tienes más claridad.
  • Se despierta en ti la determinación. El gran poder para conseguir lo que realmente quieres. En el momento en que nace en ti la férrea decisión de hacer algo, no hay nada que te detenga: la resistencia ha desaparecido.
  • Al soltar la resistencia facilitas que aparezca la inspiración.
  • Te sientes unido a la vida. Ya no hay separación.
  • Liberarla te ayuda a conocerte mejor. Descubres dentro de ti cosas muy interesantes cuando indagas las resistencias.


¿Cómo se libera la resistencia? 

Exactamente igual que cualquier otra emoción.

1. Primero es muy importante que la identifiques dentro de ti, que sepas reconocerla. Busca de qué forma la sientes tú.

A veces la sensación será más fuerte y a veces menos, según la intensidad que tenga.


2. Una vez la has identificado, puedes imaginar que se aleja, que se va cada vez más y más lejos de ti.

Hazte estas preguntas: ¿La dejarías ir? ¿Lo harías, dejarías que se fuera? ¿Cuando?

(Responde con sinceridad. No hay respuestas buenas ni malas)


3. Repítelo cuántas veces necesites. Cuando te hayas liberado sentirás como si te quitaran un peso de encima. Más ligero. En calma, en paz.


Si prefieres liberar con palabras sanadoras, sólo tienes que repetirle mentalmente "gracias, te amo" a la resistencia hasta que notes que se afloja, que se borra y que te quedas en paz.


¿Estás preparado para fluir?

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