QUÉ SON LAS LIBERACIONES EMOCIONALES Y CÓMO ENFOCARLAS (+1 importante advertencia)



Con frecuencia hablo de liberar emociones, pero ¿qué es exactamente liberar y cómo hacerlo?

Hoy te lo cuento en esta entrada ;)


Liberar una emoción es soltarla, dejarla ir. Es tan sencillo como cuando decides soltar un objeto que tienes en la mano.

La única diferencia es que, la emoción, al no ser algo físico, tangible, hay que soltarla por medio de preguntas y/o imaginación.


  • Por ejemplo, si te sientes triste, deténte un momento a sentir la tristeza, a localizarla en ti. ¿Dónde la sientes? ¿Qué intensidad tiene?


Fíjate que es sólo una emoción y como tal, puedes soltarla o mantenerla sujeta. Sólo tú puedes decidir qué hacer con ella.


  • Entonces, hazte estas preguntas (en primera o segunda persona, como prefieras): 


-¿Podrías dejarla ir?

-¿Lo harías?...

-¿La dejarías ir, ahora?


Es muy importante que dejes que la respuesta sea honesta, sincera. Que emerja de tu interior. No importa si dices "no". Repite la ronda cuantas veces necesites.

Si ocurre que el "no" es muy inflexible, es que tienes una resistencia, una negación a soltar esa emoción.

Entonces, mira esta resistencia como hiciste antes con la emoción y hazte las mismas preguntas. Una vez que sueltes la resistencia, verás que la emoción se va muy fácil, sin ningún esfuerzo.



¿CÓMO ENFOCAR LAS LIBERACIONES?


El tema del enfoque de las liberaciones es más importante de lo que a simple vista parece.

He podido observar que todos los adultos tendemos a tomarnos el trabajo emocional como algo muy serio y esto, despierta muchas resistencias emocionales que hacen que al final, la persona deje de seguir trabajando con su interior.

Cuando liberas, puedes simplemente hacerte las preguntas pero también puedes imaginar que la emoción se evapora, se va en un río, se la lleva el viento o la metes en un cohete (como en uno de mis cuentos de mi libro El desván de la felicidad. Cuentos para crecer feliz y que los niños utilizan con mucho éxito).

El trabajo emocional puede ser todo lo imaginativo que quieras y además, si te lo tomas como un juego tu subconsciente estará más dispuesto a colaborar.

Por ejemplo, cuando miro qué hay detrás de una resistencia o de una emoción que se torna más difícil de soltar, lo hago como si estuviese abriendo una caja de hermosas sorpresas sin importar qué emoción o qué recuerdo encuentre.

Aún si siento que me tensa, no lo impregno de drama. Sigo el trabajo de soltar y después me recreo en la hermosa sensación de bienestar que la liberación me deja.

Cuando explico esta forma de orientarlo, las personas se relajan y sienten que realmente hay una gran diferencia dependiendo de cómo enfocas el trabajo interior.

Tal vez asociamos el tratar nuestras emociones con algo clínico pero, incluso en consulta, muchos profesionales de la salud utilizan terapias y técnicas que no resultan para nada tediosas y pueden tener un enfoque divertido.

Así que poco a poco tenemos que erradicar la idea de que el trabajo emocional tiene que ser algo frío, serio, doloroso... Para nada tiene por qué ser así.



ANTES DE TERMINAR, ES IMPORTANTE QUE LEAS ESTO:

Las liberaciones emocionales no son una terapia para tratar una enfermedad psicológica o de cualquier otra índole.

Las liberaciones emocionales son una herramienta de vida que nos ayudan a conocernos a nosotros mismos, a fluir con la vida y ser más felices.

Si padeces alguna enfermedad, debes estar supervisado por un profesional siempre. Incluso si te indica que utilices alguna técnica de liberación o tú le propones la posibilidad de emplear alguna, es importante que él siga tu evolución.


Y dicho esto, ahora me gustaría saber más de ti. ¿Has utilizado alguna vez la técnica de liberación emocional? ¿Cuál ha sido tu experiencia?


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