¿POR QUÉ REPETIR MENTALMENTE: GRACIAS, TE AMO?


En nuestros primeros seis años de vida, nuestro subconsciente se programa con lo que aprendemos de nuestros padres y de las personas que tenemos a nuestro alrededor. Pero además, parte de esa programación la traemos heredada en nuestro ADN.

Por otro lado, se sabe que todo lo repetitivo se graba en nuestro subconsciente (también lo que está marcado por emociones y creencias). Así que, si queremos limpiar nuestros programas mentales -esos que nos hacen la vida más difícil y no dejan que la inspiración guíe nuestra vida de forma perfecta-, no queda otra cosa que adquirir un hábito para este fin.

Las palabras: gracias y te amo, tienen la capacidad de borrar esos programas. Por eso es tan poderoso tener la costumbre de repetirlas (no es necesario sentir ni gratitud ni amor, sólo decirlas mentalmente).

Al principio, uno de los obstáculos será que, con frecuencia, te olvidarás repetirlas. Ponle empeño hasta que consigas hacerlo automáticamente y así, comprobarás lo efectivo que es como técnica de resolución de problemas.

Si es necesario, utiliza recordatorios: pega papeles con las palabras en diferentes zonas de la casa (en la nevera es genial ;) ), ponte una pulsera que te lo recuerde, etc. Además, es importante asociar la repetición de palabras con aquello que sea rutinario: el aseo personal, limpiar la casa, el trayecto al trabajo, esperar en las colas del banco, de la tienda... De esa forma, conseguirás antes tu propósito.

Por muy absurdo que te parezca esto de repetir gracias, te amo (no importa el orden, o si eliges sólo una de las dos) te aseguro por experiencia propia y por miles de personas que lo practican, que funciona. Es curioso -por la simplicidad de esta técnica-, que tenga tanto efecto, pero cuando lo hagas a menudo, verás que todo a tu alrededor empieza a cambiar. Eso sí, no olvides las tres claves para que funcione de verdad.

Si sientes que tu vida va como a cámara lenta, que hay bloqueos o aspectos que no te llenan o, incluso, que se presentan como problemas, no dudes en usar la repetición de palabras. Además, si continuas aún cuando eso se haya solucionado (normalmente, de la manera que menos te esperas pero perfecta para ti y para los que te rodean), te mantendrás en ese fluir (tendrás inspiraciones que te ayudarán a tener la vida más fácil) y, además, dicen que actúa como preventivo de problemas.

Como ves ¡no tienes nada que perder! Pues ni siquiera los demás tienen que saber que lo estás practicando, si es que no quieres que lo sepan. Tampoco requiere detener tu actividad, ni estar en un sitio tranquilo, apartado, ni mucho menos en estado meditativo. ¡Es 100% apto para la ajetreada vida occidental!

¿Te animas a probar eso de repetir mentalmente: gracias, te amo -si es que aún no lo has hecho-? Cuéntame.

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