UNA CLAVE PARA EVOLUCIONAR


Se dice que los problemas son lecciones, pero ¿cómo aprovechar la oportunidad que nos ofrecen para evolucionar?
Hoy te cuento una forma de hacerlo.

Si estás al día de los contenidos de este blog, sabrás que una herramienta poderosa para conocer nuestro interior y, de esa forma, cambiar nuestra realidad, es hacernos preguntas (preguntas que te ayudan a dejar de preocuparte, una forma fácil de centrar tu mente, etc) .

El secreto está en qué preguntas nos sirven y, por supuesto, responderlas no con el intelecto, si no con lo que el ser o el corazón, nos dice. Es una respuesta que surge desde dentro y que es totalmente honesta con nuestro sentir. Por tanto, aquí los juicios sobran.

Así que, de nuevo, te muestro una pregunta como clave para evolucionar: "¿En qué aspecto de mi vida, soy o he sido así?", y dependiendo del concepto se puede adaptar: "¿En qué aspecto de mi vida estoy experimentando esto?"

Con un ejemplo lo verás más fácil.
Imagina que vas en coche y te ves en un atasco. Si esta situación se te presenta como un problema, prueba a cuestionarte: "¿En qué aspecto (o aspectos) de mi vida estoy sintiendo atasco, bloqueo?" y seguro que la respuesta emergerá fácilmente.

Esta situación que has calificado como problema, en realidad, está mostrando algo en ti que tienes que trabajar, por tanto, si lo identificas y trabajas por medio de liberaciones (ya sea del tipo: dejar ir, soltar, por medio del humor a través de la imaginación exagerada, la técnica hawaiana ho'oponopono o cualquier otra que uses), estarás aprovechando el obstáculo para evolucionar.

Esto mismo se puede aplicar con las personas. Si hay algo que no te guste de alguien, puedes reflexionar en qué aspecto de tu vida (por poco o sutil que sea) tú estás teniendo esa misma actitud. Es importante que tengas en cuenta que, a veces, no se trata de algo que hayas hecho en el plano físico, si no que puede tratarse de algo que pulula en tu mente y te roba la paz.

Un ejemplo de esto podría ser cuando para ti representa un problema que un conocido sea fumador. Tal vez nunca has probado un cigarro pero tu obsesión por los daños del cigarrillo te produce inquietud, aunque sea momentánea. Por tanto, "dejar el tabaco" en este caso sería, "dejar de pensar en el tabaco o en los daños del tabaco". O, tal vez, eres un antiguo fumador y censuras en los demás lo que tú mismo hiciste (y es posible que en el fondo, te gustaría seguir haciendo si no fuera por los daños que produce)

Para hacer este tipo de indagaciones que llegan a ser reveladoras, es necesario que tengas una actitud abierta. A fin y al cabo, es una interacción personal, contigo mism@, privada, que puede darte muchas sorpresas y, sobretodo, beneficios.

Recuerda que la evolución que te gustaría experimentar y, sobretodo, la felicidad que en última instancia buscas, están dentro de ti.


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