SI TÚ TAMBIÉN PIENSAS ESTO, EXPERIMENTA LOS BENEFICIOS DE CUESTIONARLO



En otra entrada, te hablé de las preguntas que echan a perder tus proyectos. La gran mayoría las haces inconscientemente pero su poder, a la hora de desmoralizarte, es tremendo.

Hoy te hablo de las creencias personales. Y no me refiero a religión ni a ningún tipo de filosofía. No. Si no a esas afirmaciones a las que te has aferrado como una gran verdad. Irrefutables... Y te impiden hacer lo que, en el fondo, te gustaría.

Pero, ¿realmente son incuestionables esas creencias?

Tal vez seas de esas personas que piensan que para ti ya pasó la oportunidad de conseguir sueños o desarrollar talentos. Que se necesita dinero, ser más joven, o cualquier otra cosa que no tienes para llegar a donde (muy en tu interior), te gustaría. Que es demasiado tarde, que no merece la pena intentarlo.

Y si te digo que sí que puedes, que hay personas que lo han hecho tal vez en peores condiciones que tú o cuando ya habían alcanzado la vejez, seguro que te resbalará y seguirás aferrad@ a tu realidad.

Pero no te voy a decir eso. No voy a tratar de convencerte. Tienes razón. No puedes, mientras sigas creyéndolo. Así que has ganado.

No voy a convencerte pero sí te traigo una pregunta, sólo para que experimentes dentro de ti la diferencia.

Si crees que para ti es imposible: ¿qué pasaría si no pudieras pensar eso? (Si ese pensamiento no existiera)

Fíjate cómo te sientes. Y sé honest@ contigo mism@. ¿Qué pasaría, si no pudieras creer eso? ¿Qué harías?

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