¿PREGUNTAS QUE ECHAN A PERDER TUS OBJETIVOS?



En varias ocasiones, he hablado del poder de las preguntas. Podrás ver que, gracias a ellas, tienes la posibilidad de liberarte fácilmente de emociones dolorosas o, por ejemplo, conseguir que tu mente se mantenga en el presente y de esa forma, deje de marearte con sus historias acerca del pasado y del futuro.

También he comentado de la tendencia de los pensamientos a tirar hacia lo negativo.

Entonces, te harás una idea de lo que voy a hablar: de esas preguntas que te haces inconscientemente y que si te aferras mucho a ellas, son capaces de provocarte tal estado de inseguridad, miedo y bloqueo, que decidas tirar la toalla.

¿Te has dado cuenta que, cuando tienes una idea, tarde o temprano empiezas a dudar? (salvo que la determinación sea tan fuerte, que elimine esta posibilidad de un plumazo)

¿Y has observado qué tipo de pensamientos, o más bien, qué tipo de preguntas te estás haciendo cuando aparece el primer titubeo?

Seguro que te suena eso de: ¿y si no funciona?, ¿y si va mal?, ¿y si es una tontería?, ¿y si no le gusta?, ¿y si me dice que no?...

Dependiendo del tema, las preguntas variarán, pero ya has cogido por dónde voy.

Lo bueno es que puedes hacer frente a estos pensamientos de una forma muy sencilla y efectiva. Sólo tienes que reconocerlos (ser consciente de ellos cuando aparezcan) e invertirlos.

¿Cómo? Tal como dice Mindy Audlin, para cambiar el enfoque negativo de este tipo de preguntas, por uno positivo, lo que hay que hacer es, simplemente, darle la vuelta.

- ¿Y si funciona?, ¿y si va bien?, ¿y si resulta divertido?...

Así, tan fácil. ¡Si al final todo es cuestión de entrenar! ;)

Y ahora, momento de confidencias: ¿de qué forma consigues tú cambiar el enfoque?

No hay comentarios