CONOCE LA LÍNEA QUE SEPARA LA MOTIVACIÓN DE LA ADICCIÓN



Soy defensora de los talentos, sí. De que hagas y desarrolles aquello que realmente te motiva. Eso le dará intensidad a tu vida. El tiempo que emplees realizando esa actividad, pasará casi sin darte cuenta. En cierta forma, tiene un efecto meditativo porque mantienes tu mente concentrada en eso.

Pero hay una línea muy fina entre la motivación y la obsesión e, incluso, adicción. Y de eso quiero hablarte hoy.

Mientras que la motivación te da energía para hacer lo que quieres y hace que te sientas expansiv@, la adicción tiene un efecto contrario. Te absorbe
Cuando rebasas el límite, puedes sentir que tu interior se contrae y sientes una gran necesidad de seguir con eso. No lo puedes soltar. Es tal el apego a ese trabajo o a esa actividad, que no consigues estar a gusto en ningún otro sitio. No consigues estar en paz.

Entonces, lejos de beneficiarte, te roba la energía. Te hace dependiente.

Una forma muy efectiva de volver al equilibrio es, primero de todo, aceptar el deseo (por qué aceptar y cómo conseguirlo) y la adicción.

Después, podrás fácilmente, liberarte del deseo de seguir realizando esa actividad a todas horas (cuando lo liberes, es probable que descubras otras emociones: inseguridad, miedo, etc. Emociones que también es recomendable que sueltes, así como el apego) 

Además, permítete ser libre.


Porque a fin de cuentas, ¿qué prefieres? ¿Ser libre o esclav@ de eso? 


No hay comentarios