7 MOTIVOS POR LOS QUE NO SE CUMPLEN LOS DESEOS




Ahora que se acerca la Navidad y con ella, la entrada de Año Nuevo, fecha en la que nos hacemos más conscientes de nuestros deseos y nos prometemos -una y otra vez- que esta vez sí los conseguiremos, ¿qué te parece si te hablo precisamente de eso? De los deseos.


Lo más seguro es que hayas escuchado decir -e incluso tú mism@ lo has podido comentar- que cuando algo se desea mucho, se consigue. Pero, ¿por qué hay veces que no ocurre esto?

He preparado una lista de 7 motivos que pueden estar pasándote (uno, alguno o todos :) ) para que eso que quieres, no se cumpla:

1. VIBRACIONALMENTE LO ESTÁS RECHAZANDO.

¿Qué significa esto? Atraemos lo que creemos a nivel subconsciente. Y una forma de saber si esas creencias son favorables o no con nuestro deseo es observar qué emoción nos provoca.
Te sugiero que cierres los ojos, pienses en tu deseo y mires qué ocurre. ¿Sientes alguna tensión o sentimiento negativo? Fíjate si te está generando impaciencia, decepción, inseguridad, rabia, negación (algún tipo de resistencia a conseguirlo), sentimiento de injusticia, de no ser merecedor/a o -incluso-, miedo.
Si este es tu caso ya sabes que, en realidad, estás rechazando tu propio deseo.

2. FALTA DE CLARIDAD

¿Te ha ocurrido eso de que hoy quieres una cosa, mañana otra y al otro, otra? Esa falta de claridad te va a llevar a no conseguir ni lo uno ni lo otro. O que consigas algo que quieres cuando ya no lo quieres.
Por tanto, un elemento clave es definir qué es lo que realmente deseas.

3. EN EL FONDO, NO ES LO QUE QUIERES

Muchas veces ocurre que decimos que queremos una cosa porque -a nivel consciente-, creemos que es lo mejor y más conveniente para nosotros o para los que nos rodean. Pensamos que se trata de algo seguro y/o socialmente aceptable, etc. Pero en el fondo (a veces, muy muy al fondo) no es lo que queremos. Nos engañamos a nosotros mismos y como consecuencia, no lo conseguimos.

4. CONFLICTO CON TUS CREENCIAS

Es lo que deseas pero crees (profundamente) que no lo puedes conseguir, que es muy difícil, que ya es imposible, que perdiste la oportunidad, que no tienes los medios, que eso es sólo para los privilegiados, etc, etc, etc. Entonces, aunque lo desees lo estás rechazando. Así es normal que no lo consigas. No sólo por mera atracción, si no porque -claramente- podrás ver que no haces nada para conseguirlo.

5. ¿Y SI NO ES LO MEJOR PARA TI?

Somos tan limitados en el tiempo y en el espacio que es imposible que sepamos verdaderamente qué es lo mejor para nosotros (mucho menos para los demás) Así que, lo más seguro, también hayas experimentado eso de querer mucho una cosa, no conseguirla y después, descubrir que había algo mucho mejor para ti -y que en ese momento no podías ver-. Por eso es bueno ser flexibles, estar abiertos y confiar.

6. LOS TIEMPOS

A veces no conseguimos algo simplemente porque todavía no es el momento.
De nuevo, somos limitados. A nivel consciente sólo percibimos unos pocos bits de información por segundo. Nuestra naturaleza no nos permite ver el cuadro completo.
Pero no sólo eso. Puede que no haya ningún inconveniente en que lo tengas ahora, sin embargo, tu propia impaciencia (o cualquier otra emoción) esté provocando el retraso.

¿Te ha pasado alguna vez que cuando has dejado de desear algo, al poco lo has conseguido? Eso es porque te has liberado del deseo y de todo lo que él te generaba, entonces, quedabas preparad@ para manifestarlo en tu vida.

7. ¿IRREALIDAD?

Puede que ese deseo que tengas sea incongruente con la realidad. Imagínate que tu deseo es tener una talla 36 pero, aunque perdieras toda la grasa e incluso masa muscular (llevándolo al extremo), resulta que tus huesos son anchos, por tanto, tu deseo no se podría realizar.
Además, cabría hacer otra reflexión: ¿realmente -suponiendo este caso- quieres la talla 36 o gustar a los demás (deseo de aprobación)? ¿o tal vez tener la certeza de que no vas a tener sobrepeso (deseo de seguridad)? ¿o puede que desees esa talla porque crees que tu cuerpo debería seguir siendo el mismo que era cuando tenías 14 años? (deseo de control del cuerpo)
Si en realidad lo que te mueve a querer tener una talla 36 es cualquiera de estos deseos (o tal vez otro que no haya escrito), entonces, ese es el que tienes que trabajar.

Por tanto, aunque desees algo con todas tus fuerzas, es importante que mires si es incongruente con tu propia naturaleza. Por ejemplo, hoy por hoy un hombre no puede quedarse embarazado (por mucho que lo desee). En cambio, una mujer estéril -aunque de forma natural no pueda-, sí es posible que llegue a ser madre gracias a la ciencia.

Para resumir este punto: es muy importante ver si un deseo conlleva otro deseo más profundo. Y si el deseo no se ajusta a la realidad por naturaleza física, buscar alternativas (el hombre no puede volar, pero ha inventado el avión)


Después de esta lectura (teniendo en cuenta que se trata de deseos, metas y sueños personales), comprenderás por qué es tan interesante trabajar -por medio de liberaciones emocionales-, el tema de los deseos: descubres muchas cosas de ti mism@ y es una clave para cambiar completamente tu vida. En el próximo post comentaré algunas formas de hacerlo.

Y para terminar, dos preguntas:

¿Te has sentido identificad@ con algunos de estos puntos? ¿Agregarías alguno más? ¡Cuéntame!


Imagen obtenida en unsplash.com Fotografía de Jason Long


No hay comentarios