¿QUIÉN SERÍAS SIN EL PENSAMIENTO?





Los pensamientos van y vienen a nuestra mente con total libertad a lo largo del día. Y no tienen nada de malo, hasta que nos apoderamos de uno de ellos (o varios) y le empezamos a dar vueltas creyendo lo que nos cuenta.

En el momento en que hay algo que no aceptamos creyendo que debería ser de otra forma, nuestro cuerpo nos envía señales de alarma. Puede que nos sintamos contraídos, enojados, frustrados, deprimidos, temerosos...

Entonces, ¿qué estás pensando cuando no te sientes feliz? ¿Cuando no te sientes en paz?...

Para que puedas ver el efecto de los pensamientos, céntrate en esa situación que te hace sentir mal: puede ser que la consideres injusta o que te preocupe, puede ser alguna discusión que hayas tenido o algo que te gustaría conseguir y ahora mismo no tienes...

Céntrate en eso y observa qué pensamientos tienes.


  • ¿Cómo te sientes cuando crees cualquiera de esos pensamientos? ¿Cómo reaccionas?


¿Has podido sentir cambios dentro de ti? ¿Estrés? ¿Tensión? ¿Dolor? Obsérvalo.


  • Ahora te invito a hacerte esta pregunta: ¿Quién serías sin ese pensamiento? Y, de nuevo, obsérvate.


Si fuese imposible pensar eso ¿cómo te sentirías ahora? ¿Mejor? ¿Con más calma, paz, alegría...?

Estas preguntas te hacen ver que con el pensamiento, sufres y la realidad sigue siendo tal como es. Y sin el pensamiento, estás en calma, feliz, y la realidad sigue siendo tal como es.


Se trata de una decisión: o te mantienes aferrad@ a ese pensamiento (que después de todo es eso, un pensamiento) y dejas que siga transmitiéndote infelicidad o, por el contrario, decides cuestionarlo e invertirlo y entonces, te beneficias de la ligereza que sientes cuando se marcha (cuando cuestionas los pensamientos, descubres tu propia verdad y entonces, los pensamientos se van sin ningún esfuerzo).


Por eso te pregunto: ¿estarías dispuest@ a soltarlo? ¿Te lo permitirías? ¿Cuando?

2 comentarios

  1. El pensamiento no eres tu y lo que sientes en tu cuerpo son las emociones que no son mas que la unión entre cuerpo y mente al darle poder a esos pensamientos.

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    1. Exactamente :) y se nota claramente cuando trabajas con los pensamientos. Muchas gracias Anónimo.

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